Plantas en el trabajo

Miércoles, 20 Agosto   

Las plantas de interior no sirven únicamente para aportar colorido y esplendor a nuestras casas. Nuestro lugar de trabajo también se presta a recibir ese toque de naturaleza que nos hace sentir mejor y, sobre todo, nos anima a desarrollar nuestra actividad laboral de forma más eficaz.

Cuando pensamos en introducir una planta en nuestra oficina, lo primero es determinar qué finalidad va a tener. Podemos mejorar la calidad del aire utilizando drácenas o cintas, capaces de limpiar y reciclar partículas que ensucian el aire y empeoran el ambiente, tales como el tricloroetileno o el benceno. Si, por otra parte, nuestra intención es la de separar distintos espacios de la oficina, la calatea o la costilla de Adán son plantas perfectas para este fin.

¿Y esos despachos aburridos donde sólo se respira seriedad? Un bonsái en el sitio adecuado puede romper con ese clima frío y austero, aunque una palmera también aportará un toque tropical que contrastará con el monótono color marrón típico de estos espacios. Sea cual sea nuestro objetivo, debemos ser conscientes de que las condiciones que se dan en el interior de una oficina no son iguales a las de nuestro hogar, especialmente en lo referente a la luz.