Secas también son bellas

Martes, 16 Septiembre   

Muchas flores, como la flor de paja (Helichrysum bracteatum), la mayor parte de las margaritas, la celosía, la granadilla (Gypsophila elegans), siempreviva azul (Limonium sinuatum), y las anuales cortaderas, pueden ser secadas por aire de varias formas. Independientemente de la especie, primero debes quitarles todas las hojas, luego encuentra un espacio o área que sea lo suficientemente oscura, pero con mucha ventilación.

Las flores con tallos tiesos, como las campanillas de Irlanda (Moluccella laevis), simplemente pueden ser colocadas en un tarro de cristal o en un florero hasta que se sequen.

Aquellas colocadas sobre tallos blandos pueden ser colgadas al revés en bultos flojos sobre clavos o ganchos individuales, o un grupo de manojos pueden ser atados en perchas de alambre para la ropa. O puedes engrampar alambre de gallinero a un marco de madera, y suspender las flores con los tallos colgando por los agujeros.

A menudo cuando un florero con flores es olvidado por semanas, el dueño de pronto encontrará que el agua se ha evaporado pero las flores se han secado naturalmente. Este método funciona muy bien especialmente para secar hojas.